Los vinos de la zona son tradicionalmente los tintos jóvenes, afrutados, alegres, y de fácil paso de boca, vinos que combinan con la mayoría de los platos. Por ese motivo, El Lomo ha hecho del tinto joven o tradicional su seña de identidad.
Procedencia
Este vino se elabora con uvas procedentes de las fincas propias de la bodega y de una treintena de pequeños viticultores. La mayoría pertenecen al municipio de Tegueste, famoso por la calidad y suavidad de sus vinos.
Variedades empleadas
La principal variedad es la Forastera de Tegueste, llamada en otros lugares de Canarias Listán Negro, esta variedad constituye casi un 90 % del tinto joven. En menor proporción entra el negramolle con aproximadamente un 5%, el Listan blanco con un 3% y otras variedades minoritarias que le confieren calidad y personalidad a este vino.

Vendimia
La recolección para elaborar el tinto joven del año 2005 se inició el día 8 de septiembre y finalizó el día 24 del mismo mes. Igual que para el resto de los vinos, aquí también la vendimia se realiza de manera manual lo que permite hacer una primera selección del producto en el campo.
Cuando los racimos se reciben en la bodega, se analizan y pesan, para luego pasar a una cinta, donde se realiza una segunda selección. Tras esta última limpieza la vendimia es despalillada (quitando el engazo o raspón)para luego caer por gravedad, y sin ningún tipo de ayuda mecánica, a unos depósitos de acero inoxidable). El proceso de maceración que en este caso puede durar entre 3 y 5 días, controlando la temperatura entre 23 y 27ºC. Después del sangrado (extracción del mosto por acción de la gravedad), los hollejos se prensan en una prensa neumática. Finalizada la fermentación, el vino se trasiega varias veces para limpiarlos y afinarlos. En el momento en que entendemos que los vinos están en su plenitud los sometemos al control de cata del Consejo Regulador, comenzando posteriormente su embotellado.

Nota de cata:

Presenta un intenso color cereza rubí de media capa, con un juvenil ribete violáceo.

En nariz ofrece un conjunto limpio, con intensidad media predominando los aromas a frutas rojas, cereza, freza y algún toque balsámico que le aporta frescura.
En boca muestra una entrada carnosa, con un paso agradable y equilibrado, sin aristas y con un final especiado. Persistencia media.