Estamos ante un vino de producción muy reducida, debido a que su elaboración se realiza 100% con Malvasía, variedad muy complicada de cultivar por su sensibilidad a las enfermedades, especialmente al oidio, además de su baja productividad. La Bodega continúa con la elaboración de este vino dulce, porque consideramos que es una seña de identidad de los vinos canarios.
Procedencia
La uva con la que se ha elaborado este vino dulce, procede de la zona de Bajamar, situada a unos 150 m sobre el nivel del mar, concretamente de la finca ALPA.
La elaboración:
Cuando se recibe la vendimia en la bodega se analiza y pesa. Seguidamente se despalilla (quitando el engazo o raspón). Para elaborar este malvasía la uva se somete a una maceración superior a las 24 horas, para obtener toda la carga aromática que es capaz de aportar esta variedad. Luego se sangra el mosto y se extrae el resto del zumo contenido en los hollejos mediante prensa neumática. El mosto se desfanga para eliminar sus impurezas groseras, tras lo cual se inicia una lenta fermentación a baja temperatura. Finalizada la fermentación el vino es trasegado varias veces hasta conseguir su total limpieza. El vino, una entidad viva, sigue madurando en la tranquilidad de la bodega. Cuando la bodega considera que está totalmente hecho, y presenta su máximo esplendor se embotella, tras haber superar el control de calidad de la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo.
Variedades:
Se elabora exclusivamente con la variedad malvasía de Tenerife, muy similar a la de la Isla de La Palma
Nota de cata:
A la vista presenta un bonito color amarillo oro que no llega a ser viejo, conservando aún algún destello verdoso en el ribete. Brillante y limpio. Bastante glicérico, lo que le aporta esa untuosidad que puede percibirse visualmente.
En nariz presenta gran intensidad aromática, propia de la variedad, predominando las notas a fruta pasada, orejones, frutos de hueso, confituras y mieles. Cuando oxigenamos, nos encontramos con la presencia de cítricos y ligeros toques lácteos.